CARTA AL QUE PRETENDE ENSEÑAR
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA “GABRIEL RENE MORENO”
FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS ADMINISTRATIVAS Y FINANCIERAS
UAGRM BUSINESS SCHOOL
DIPLOMADO EN EDUCACION SUPERIOR
(2° Versión – 11°Edición)
DIRECCIÓN ESTRATÉGICA
DOCENTE: MSC.
Patricio Edgar Vera Peñaranda
T
Nain Edmundo Rivas Castillo
Santa Cruz, marzo del
2023
Querido amigo. -
Estimado amigo gracias por
contarme tus experiencias como docente en la facultad de ciencias económicas déjame
decirte que la entiendo bien sin embargo veo que tienes problemas por lo que te
contare las conclusiones a las que he llegado después de compartir las
experiencias que compartes conmigo.
Primeramente, no te enfoques
tanto en enseñarles todos los pormenores y detalles de tu materia que si bien
es útil más útil será para ellos aprender las experiencias que has acumulado para
que puedas enseñarles como los roces entre personas pueden llevar al fracaso de
una empresa y más que dominar una disciplina es mejor tener la conciencia
tranquila de haber colaborado con todos tus colegas así aun bien mayor
Es importante que les
exijas un poco más siempre en cada asignación que les des para que puedan conocerse
y ver lo que les hace falta y que se acostumbren que en la vida uno tiene que
adaptarse y uno no siempre está listo del todo, pero mientras están en el aula
pueden equivocarse y pulirse.
¿Qué más se puede pedir
a tus estudiantes? Después de todo lo que vivimos en la cuarentena de hace dos
años es evidente que lo que le hace falta al mundo es la empatía practícala en
el Aula primero tomando en cuenta el contexto de cada estudiantes, suponiendo
que hacen lo mejor que pueden con las habilidades que han podido desarrollar
hasta ahora y depende de ti darles un empujón para que se
desarrollen todas las áreas posibles.
¿Volviendo con el tema
la cualidad de contrastar la realidad con los relatos que cuenta la sociedad es
muy importante invitar a tus alumnos a reflexionar que ejerciten el pensamiento
crítico una buena opción sumergirlos en la materia seria que les preguntes
cuestiones como que piensas? ¿O que quieres decir? O que termines tus clases
con la pregunta que ¿conclusiones has sacado? Es buena opción esta otra
cuestión ¿Qué preguntas se han
quedado en tu mente? Empezar tus clases con preguntas
pregunta (a veces sumida en una ficción), para después revelar el
valor de la pregunta y sus alcances, incitando a los estudiantes a pensar
críticamente la respuesta y dar argumentaciones sobre cómo responderla
(completa o no) y terminar con nuevas preguntas.
Empezamos desde la
experiencia de aprender, de conocer, por parte de quien se dispone para la
tarea docente, lo que precisamente implica estudiar. Desde ya, no trato de escribir
mandatos que tienes que seguir al pie de
la letra, pues sería refutar todo
lo ya mencionado hasta ahora. Por otro
lado, quiero enfocarme, de acuerdo al espíritu de la carta es en sí, es
desafiarte sobre ciertos puntos o aspectos, incitándote en que siempre hay
puedes cambiar la manera de hacer las cosas en nuestra vida educativa diaria,
ya sea que participemos en ella como aprendices, y por lo tanto educadores.
Unos profesores piden explicaciones contra las conclusiones
que exponen, otros que se reflexionen en los pretendidos que se están fomentando
al exponer ciertas conclusiones, y otros, que se debatan las implicaciones de
las conclusiones halladas. Ten en mente que tus estudiantes asimilaran mejor
cuando:
·
Intentan
solucionar cuestiones que ven atractivos o importantes.
·
Lo
pretenden en un medio que los reta, pero los ayuda y en el que aprecian el
control sobre su educación.
·
Pueden
colaborar con otros estudiantes para sobresalir de los problemas.
·
Piensan
que su trabajo será apreciado justa y honestamente
·
Consiguen
ensayar, fallar, y ser rectificados, antes de cualquier evaluación.
Recuerdo que una profesora les expresaba a sus alumnos que la
disposición de matricularse es de ellos, pero una vez que han resuelto cursar
la materia, tienen «responsabilidades con todos los demás compañeros de esta
colectividad de aprendizaje». De esa forma los motivas a encontrar compromisos
con su propio proceso de aprendizaje.
Colabora con tus estudiantes a razonar como los eruditos. Más
que solventar mil problemas, ofrecen definiciones, analogías y preguntas que
ayuden a vislumbrar nociones para disipar sus propios interrogantes. Algunos
profesores sostienen que antes de deducir hay que asimilar cierta información,
pero los excelentes profesores «asumen que la enseñanza sobre los hechos tiene
lugar sólo cuando los alumnos están a la vez aplicados a razonar sobre esos
hechos».
Si quieres resaltar en esta profesión piensa que los estudiantes quieren aprender y
tienen la capacidad de hacerlo, así que si el aprendizaje falla no es la culpa
de tus estudiantes. Escucho a docentes decir «Quiero diseñar mi clase lo
más fácil de seguir (…) si no lo asimilan, fallare como profesor». Confían en
sus alumnos de esa manera no se inquietan demasiado por si éstos pretenden
engañarlos. Algunos educadores están restringidos al elegir instrumentos
pedagógicos por la intranquilidad de que el estudiante haga fraude, pero los maestros
más prácticos usan lo que ellos consideran que favorece más a la enseñanza.
Quieren que sus estudiantes aprendan y no que hagan buenos exámenes.
Los peores profesores sobrellevan su clase expresando
superioridad sobre los alumnos, y parecen querer ocultar las técnicas o trucos
que le creen, en su opinión, ser superiores, así que no les importa mucho
enseñar con claridad. Los mejores educadores conviven son sus estudiantes en un
ambiente de justicia, compasión, preocupación, como sería relacionarse con
cualquier colega, incluso solían reunirse con sus estudiantes en horarios
después de aula, incluso tienen la disposición de participar en grupos de discusión
en persona o por Internet, y algunos implicaban en ello a estudiantes notables
de cursos anteriores.
En la evaluación toma en cuenta que los profesores notables no dan puntaje por cumplir ciertas
normas (participar en clase, ir a tutorías…), sino que alentaban a seguir esas reglas
por la ventaja central (ejercitar, retroalimentar…). Los profesores
destacables tratan de saber todo lo que se pueda de sus estudiantes, no para
juzgarlos, sino para poder auxiliarlos en el proceso de enseñanza. Algunos realizan
encuestas, otros elaboran una lista de las interrogantes más apremiantes que el
curso lograra responder y luego solicitan que evalúen su interés en ellas,
algunos salen a comer con sus estudiantes, pero la es esencia «el ciclo de saber
más sobre los estudiantes continuaba todo el curso».
No interesan tanto los métodos, lo
destacable es animar a los estudiantes a aprender: ¿Qué
has ensayado para apoyar y avivar el aprendizaje?, ¿Incitaste el interés por la
materia?… Por ende, para la evaluación docente hay que emplear la
evaluación objetiva de los alumnos: «la ideal
forma de establecer niveles de enseñanza es mirar con detenimiento los
resultados reales de los alumnos (escritos que otorgan, las preguntas que ellos
se sienten aptos para responder, los problemas que logran solucionar o el
rendimiento que pueden dar)», mientras que la apreciación del promedio de la
clase no provee esa información.
Hay muchas cosas más que quisiera aconsejarte sobre el
ejercicio de la docencia, pero para empezar es
suficiente por el momento, ya te
iras dando cuenta que competencias
te hacen falta
Atentamente
Nain E. Rivas Castillo
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